Ya no



Hace un par de años tenía un blog que se llamaba Mi Vida Crónica. En el primer post escribí: "Sé que lo que la mayoría de las personas buscan es vivir su vida felizmente y evitar el dolor cuando sea posible. Mientras que yo, honestamente, sólo trato de escribir una buena historia. Sé, también, que muchas veces aún pudiendo evitar el sufrimiento sigo hasta las últimas consecuencias, persigo una historia hasta llevarla al extremo. Admito mi vida como una crónica y mis acciones como las palabras que la componen. Soy un experimento de mí misma. Tal vez sea retorcido o no tenga sentido pero es la manera en que quiero vivir. Algunos me dirán que las personas no son de papel y están en lo cierto. Las personas son personajes, pero también escritores. Uno transcurre su vida sin conocerse totalmente. Yo sé que no sé quién soy. De a ratos surgen momentos de claridad en dónde creo que sí sé quién soy y si sé lo que hago (este es uno de esos momentos) pero se esfuman cuando no me gusta lo que veo. Mi vida crónica no se muestra, se arma. Y no encuentro mejor forma de describirme que como un rompecabezas filoso. No es posible juntar las piezas sin cortarse y si alguien me arma sin desangrarse gana." 

Ya no me siento así, ya no estoy deprimida. En el blog anterior no decía todo pero sí mucho. Este está bien, es correctito, hermético y a veces un poco aburrido. A veces a mí me aburre. Me gusta decir sin palabras pero no es suficiente. En Comodoro pensé mucho en eso, en cómo antes era tan fácil expresar todo y ahora no quiero hablar de nada. Es imposible no comunicar -primer axioma de Watzlawick y lo más básico de lo básico-. Lo realmente interesante es ser consciente de lo que uno quiere mostrar y de lo que no. Creo que es tiempo de equilibrar, ya no quiero ser de hierro. 

Y la foto no tiene nada que ver. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo quiero leerte como sos porque sos hermosa.
Beso flor.

Anónimo dijo...

Esta bien flor que no te expongas

muriel ariana altuna dijo...

Flor! como antes uno quería contar todo y ahora uno no quiere hablar de nada!
Me siento identificada con eso! Me encanto leer este articulo! hace poco pensaba en como hace unos años atrás yo también me refugiaba en la depresión. Que cosa maravillosa es el tiempo, que nos hace madurar y ver todo desde otra perspectiva!
Ya lo dije mil veces! ojala algún día nos podamos juntar a charlar!
Un beso!
Pd: Tu blog anterior tenia un picante especial! pero prefiero este sin dudas. :)
Muriel