Más que una persona, un universo


"No entiendo cómo podría enamorarme de una sola cosa si ya estoy enamorada de todo. De la calle, del cielo, de la música, de las bandas, del apoyo que recibo, de mi carrera, de las cosas que me cuenta mamá por teléfono, de los mensajes con emojis que me manda papá, de la relación que tengo con mis hermanos, de las canciones, de mis amigos, de las charlas, de mis libros, de mis cuadros de Damon Albarn, de fumar un par de cigarrillos a veces, de la cerveza artesanal a la tarde, de las vidrieras, de escribir, de planear, de mis días, de las fotos que saco todo el tiempo, de Power Jump y Pilates, de Spotify y Netflix, de mis chelsea boots de Prüne, de mi blog, de tener tanto para extrañar, del presente, del futuro, de mi bajo, de la música que hago cuando nadie escucha, de las posibilidades, de aprender, de algunos errores y aciertos, del calorcito de la cama, de las sábanas perfumadas, de los macarons de avellana, de los bombones feos. Y lo único que puedo pensar es que la persona de la que me enamore más que persona tiene que ser un universo" escribí en mi agenda el año pasado. Ese día alguien me había preguntado hace cuánto tiempo no tenía novio y respondí que hace 4 años. Le pareció mucho, a mí no. Me gustaba flotar por la calle a la mañana, a la tarde, a la madrugada sin mucho más. Sonreía cada vez que pensaba en quedarme así para siempre, porque sí, de puro gusto. 
"Quería preguntártelo pero pensé: "Si desde hace tanto tiempo no tiene novio probablemente no quiera". Quizás sólo querías estar bien conmigo y listo" me dijo. "Es que en realidad no quería pero con vos sí quiero" le respondí y después de un par de semanas me animé: "Es que vos más que una persona sos un universo". 

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien ahí el sentimiento. O más bien la percepción. O más bién el mambo metafórico. O el juego compositivo. O cómo lo que escribiste demuestra que nada que ver enamorarse de alguien a que te guste vivir o hacer cosas, si bien a veces las dos empiezan de una forma similar: por el gusto. Pero una cosa es hacer cosas y disfrutarlas y otra es esa sensación de que el otro te rodea o te invade, o mejor: que genera sentido en vos sin modificarte realmente. Porque al final ese universo se proyecta dentro de uno sin romperte, sin cambiarte (tanto). Hay una cosa medio cósmica en eso. De un orden superior de las cosas, creo.
Saludos.

Flor Nieto dijo...

Eso es. Exactamente eso. Lo escribí y lo borré varias veces, porque quería decir que una cosa no tiene nada que ver con la otra. Que la libertad es elegir y todos los días, y que uno puede ser independiente acompañado. No sé quien sos anónimo, pero te quiero mucho por tu comentario hermoso.

Anónimo dijo...

Ser independiente en el amor aporta salud emocional a dos personas que forman una pareja. Lo cierto es que lejos de ser dos en uno, quienes forman una pareja, en realidad, son personas autonomas e independiente. Cuida de todos los ámbitos de la vida al igual que cuidas del amor porque tu vida es una totalidad, un conjunto de elementos que merece la pena disfrutar en equilibrio. Si te obsesionas con el plano amoroso puede suceder que termines descuidando tu carrera profesional. Pd: el amor es ese cosquilleo que te da el estómago cada vez que te habla y una energía que recorre todo tu cuerpo como un abrazo interminable es como tu primer beso en la esquina de tu casa.

Gisel paredes dijo...

Hermoso lo que escribís,hace mucho tiempo no te leia,cada vez más lindo lo que posteas.
Comparto esto con vos "Me gustaba flotar por la calle a la mañana, a la tarde, a la madrugada sin mucho más. Sonreía cada vez que pensaba en quedarme así para siempre, porque sí, de puro gusto"...hace 3 años estoy así,y me gusta mucho,ir a recitales,tomar birra,caminar por el bosque,mirar el sol,los simplemente momentos para encontrarse con uno mismo,que quizá en algún momento encuentre a alguien que pueda disfrutar de esto tAnto como yo.
Te mando un abrazo! :)