10 frases de Galeano


"1920, Paso de los Toros" respondí. Era la primera clase de Literatura Iberoamericana del primer año de la Licenciatura en Comunicación Social. La profesora había preguntado año y lugar del nacimiento de Mario Benedetti. "1940, Montevideo" dije después de que, casi de inmediato, pronunciara: "¿Y Galeano?"
Es curioso lo que uno guarda, hasta hoy puedo decir que tengo un montón de datos en la cabeza sobre cosas que rara vez pueden resultar útiles. Lo que realmente sí sirve, es el espíritu crítico y humano, de Galeano y de tantos otros, para todos los días, para no dejar que nos hagan lo mismo una y otra vez. 
  • Culto no es aquel que lee más libros. Culto es aquel que es capaz de escuchar al otro
  • A veces se confunde la 'libertad de expresión' con 'la libertad de presión'; o se le reduce a la voluntad de grupos de empresarios que deciden qué noticias existen y qué noticias no existen. Entonces lo principal para abrir un espacio nuevo que sea de veras una respuesta democrática a ese totalitarismo que confunde la comunicación con un negocio -cuando la comunicación es en realidad un derecho humano, no un negocio- lo más importante es que esos espacios nuevos sean de veras abiertos, que no sean miedos de comunicación sino Medios de Comunicación, donde se escuchen voces diversas, donde haya plena libertad para que la comunicación sea comunicación de verdad.
  • El código moral del fin del milenio no condena la injusticia, sino el fracaso.
  • Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen.
  • El racismo se justifica, como el machismo, por la herencia genética: los pobres no están jodidos por culpa de la historia, sino por obra de la biología. En la sangre llevan su destino y, para peor, los cromosomas de la inferioridad suelen mezclarse con las malas semillas del crimen. Cuando se acerca un pobre de piel oscura, el peligrosímetro enciende la luz roja, y suena la alarma.
  • El futuro es posible imaginarlo y no sólo aceptarlo
  • En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: «Honrarás a la naturaleza de la que formas parte». Pero no se le ocurrió.
  • La cibercomunidad naciente encuentra refugio en la realidad virtual, mientras las ciudades tienden a convertirse en inmensos desiertos llenos de gente, donde cada cual vela por su santo y está cada cual metido en su propia burbuja.
  • Los delincuentes pobres son los villanos de la película; los delincuentes ricos escriben el guión y dirigen a los actores.
  • Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas.
  • El neoliberalismo se propone ahora como receta mágica de la salvación universal cómo si fuera la Décima Sinfonía de Beethoven o la Octava Maravilla del Mundo, pero hace cinco siglos que estamos en esto, creyendo que la libertad del dinero es más importante que la libertad de la gente y creyendo que puede salvarnos el desarrollo hacia afuera.