La última palabra del 2015


Como Au revoir 2013 y Mi 2014, básicamente desde que tengo el blog, cada año termino con un balance. Puede parecer tedioso o innecesario, un intento por fraccionar los procesos y darle un significado al tiempo. Esta vez se siente diferente. 
Fue un gran año. En este blog, en posts, de la  Sunset Boat Party a la nota de tapa para Noche Polar de Mike Armada a la de Militta Bora a la cobertura del Lollapalooza con UltraBrit al BAIFFF a la Feria Internacional de la Música en Buenos Aires. Comenzó una nueva temporada de Long Play, nuevas notas, nuevas bandas y nuevas movidas como Nuevos Vientos y su empuje. Hice de modelo -después me volví a jubilar- en la campaña de Moody, en pruebas para Oquio Estudio y en la campaña de Foodie. En el medio trabajé mucho, conocí mucha gente genial y valiosa. Respondí sobre mi remera rockera para Artezeta, sobre mis tres discos favoritos para Pura Vida en Selfie y un hermoso cuestionario para Outfears. Festejamos las 1000 notas de vamos*, vacacioné por un día con mi hermana, presenté ponencia nuevamente en las Jornadas Nacionales de Investigadores en Comunicación, conocí Corrientes y descubrí en la cotidianidad  un lugar en donde me gusta quedarme. Participé en Designer Day con la charla Experiencia Blogger, que además me ayudó a evaluar qué estaba haciendo y cómo podía mejorar. Finalmente, este blog cambió y lo transformé en el espacio que quería.  Ya en Comodoro por las Fiestas fui al festejo por los 11 años de Unification  y hasta el último momento estuvimos ocupados en difundir el seminario Que tu música suene, herramientas de comunicación para bandas independientes. Este año no se siente el corte, se siente el proceso y el último post del año es para decir gracias. Uno puede esforzarse, ser bueno en lo que hace y tener talento, pero sin quien dé una oportunidad no se hace nada con eso. Gracias a todos aquellos que confiaron en mí este año y siempre, gracias por formar parte de este espacio y gracias por leer. Gracias.