Usar Tinder


Hace bastante tiempo -menos de dos años y más de seis meses- Tinder no parecía tan mala idea. Después de superar mi reacción inicial de lo extraño y siniestro que puede resultar elegir chicos casi por catálogo pensé: Ya fue. Me bajé la aplicación y en mis ratos libres jugaba a este sí, este no, este sí, este no.  Le conté a un amigo, intentó disuadirme diciendo que no era necesario, que con ir a Pura Vida o Rey Lagarto alcanzaba, que la gente no se conoce así, que la gente no se enamora así. Inclusive una vez me compró uno de esos huevitos de chocolate con sorpresa y me dijo: "No tengas Tinder, tomá un Kinder" -acá suena medio raro pero fue gracioso-. Después hizo una imagen simulando que hacía match con Damon Albarn -eso fue jugar un poco con mis sentimientos pero, de nuevo, gracioso-.  
Al principio, como todo lo nuevo, se veía bastante divertido. Salí un par de veces al cine, a cenar o a tomar algo, nada más. Tiempo después, en una fiesta, otro amigo me comentó que ese no era el propósito verdadero de Tinder. Acá me disculpo con los tres caballeros -menos con el que después me enteré que tenía novia- que tuvieron que soportarme hablando de cosas sin que pase absolutamente nada. Me gusta pensar y decir que soy una dama, pero no sé hasta dónde tiene que ver.
¿Cómo fue mi experiencia en Tinder? Primero, me di cuenta de que no soy muy fanática de las citas a la hora de conocer a alguien. Ir al cine, a cenar o a tomar algo es divertido y genial si la persona con la que vas lo es. Si estás empezando de cero, puede ser un embole e inclusive incómodo. "Emm, sí, me mudé a La Plata hace casi 3 años, soy de Comodoro, sí, hice la Licenciatura allá y estoy terminando un posgrado. Sí, trabajo de periodista". Quizás sea problema mio porque en el fondo no me interesa del todo, pero siempre termino hablando de cosas que tranquilamente podría leer en mi perfil de LinkedIn. A veces se siente un poco forzado. A veces no es qué, es quién. Segundo, hay especímenes muy raros. Nunca sabés si puede ser un copado, un asesino serial o un goma -probablemente si tiene Tinder tan copado no sea, igual medio yo tampoco-. 
En mi experiencia con Tinder nada nunca llegó a nada pero creo que en el fondo tampoco lo estaba buscando. Hace poco vi posts en esas páginas de contenido viral, onda UPSOCL o Buzzfeed, que aseguraban que existe gente que se conoce en Tinder y se enamora. Puede ser, entiendo que no hay una sola forma de hacerlo, pero ¿por una red social en la que elegís o descartás gente? Lo usé y adhiero a mi amigo -que a veces me spoilea un poco la vida, por cierto-, conocer a alguien es otra cosa, enamorarse es otra cosa. Hace poco me pasó, lejos de Tinder y de cualquier red social, pero esa es otra historia.
Igual, pueden no hacerme caso y bajarse Tinder o Happn, probar y después me cuentan. Yo ya desinstalé todo.  

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Las redes sociales volvieron a la gente menos social.
Se descartan y aprueban posibles coitos por catálogos.
Hablar con alguien es enviarle un texto.
Juntarse con amigos se volvió un evento épico.
Volvamos a lo de antes, a golpear la puerta, al decir hola, a hablar mirándose a los ojos.
Vos, hermosa siempre.
Besos lotus.

Anónimo dijo...

Hola flor! Hace casi el mismo tiempo (2 años ponele) pensaba lo mismo de tinder. Muy ingenuamente. Me enamoré de un un chico de otro país. Y se tuvo que volver, lógicamente. Muy caballero! A partir de ahí no conocí a nadie más y lo desinstale. Me rompió el corazón cuando se fue asíq no quería más algo así ja. No tuve malas experiencias! Quizás depende como uno lo utilice. Besos!!!

Flor Nieto dijo...

Gracias por los comentarios :) Los tiempos que corren a veces son caóticos, complicados y despersonalizados pero por suerte hay donde refugiarse a veces.
Me mató la historia! Las redes sociales son lo que hacemos con ellas y surgen nuevas formas de conocer gente todo el tiempo. Como en la calle, en un bar, hay copados y no tanto. Lo bueno es encontrar a alguien copado, sea donde sea.
Besos!

Gabriel dijo...

No sé como terminé acá pero me intereso el articulo y lo leí. Pienso en lo que decís y hasta reflexiono (jaja), dándole seriedad a un tema que no se si la tiene pero tengo cierta especialidad en tornar serio lo que en apariencia no lo es. Puedo decir que conocí varias personas por tinder, en ese simil que utilizas de referirte a la elección de pareja como catalogo me identifico porque así lo pensaba igual, podemos pensar que en la vida también nos manejamos de esa forma; captados por una Imagen que es consistente en un principio para quizá desvanecerse después. Yo creo que la gente se conoce de las formas más extrañas y diversas, siendo válida la vía del tinder también como medio que nos impone un medio cultural en cual estamos insertos. Le veo algo positivo por el lado de desmitificar al amor y sacarle ese velo romántico que tejemos en torno a el. Tambien entiendo tu postura de que las cosas más lindas surgen cuando no nos obstinamos en buscar. Podría decirse que Tinder y también otros medios de comunicación, hoy masivos, quitan el carácter espontaneo del encuentro, son nuevas formas de relacionarse a las cuales nos vamos adaptando como podemos y en la medida que nos vemos arrojados en ellas de una forma vertiginosa y muchas veces impuesta. Te dejo saludos y un beso

Flor Nieto dijo...

Hola Gabriel, yo tampoco sé cómo llegaste hasta acá pero me alegra mucho porque me encantó tu comentario. Adhiero totalmente, de hecho también pensaba que todo comienza así, por algún estímulo visual que nos gusta o nos llama la atención. En el pasado, en el presente y en el futuro. Si hay algo que enseña la historia es que no hay una fórmula para nada, para el amor menos. Por supuesto que en persona uno puede ver cosas que gusten más que una foto. Tinder es una experiencia, algo que puede funcionar o no, lo importante de las redes sociales es quedarnos con aquellas que nos aportan algo. No consumir cosas por consumir cosas. A mí también me gusta tomar en serio lo que en apariencia no lo es aunque no lo parezca. Saludos y un beso para vos!

Anónimo dijo...

Hola, no quiero entrar en un podio de valoraciones morales.. pero creo que peor que usar tinder es conocer a alguien y luego stalkearlo por facebook. El tinder, por lo que leo y me cuentan tiene las reglas claras en base a lo superficial y los prejuicios. Entiendo que podés encontrar a alguien por intereses en común, pero la imagen del rostro o cuerpo va a ser determinante en última instancia, o quizá me equivoco. Debería usarlo para confirmarlo. Pero lo de stalkear a alguien inmediatamente después de conocerlo eso sí lo sé, pienso que ahí está la confirmación de que estamos dispuestos a todo por no llevarnos un chasco, básicamente por ser desconfiados.. además el facebook de cada uno muestra una parte totalmente sesgada e intencionada de uno, lo que lleva a una competencia de quién es más interesante a la vista de otro, quién tiene más mg .. si conociste a alguien que te interesa.. que buscás stalkeandolo? dónde queda el misterio, la incertidumbre.. qué queremos encontrar cuando buscamos a qué páginas le pone mg? para sacarle conversación, gustos musicales? para descartarlo sin tomarnos el trabajo de charlar con la otra persona? yo lo hago, no me enorgullece y no me gusta el resultado.. Si, coincido conque las citas son incómodas, forzadas.. sean con tinder o sin él, cuando uno o la persona no se suelta o se siente presionado por expectativas diversas (miles, desde un beso hasta hacer un esfuerzo por remontar lo irremontable), cuando uno viene cargado por un montón de construcciones, como el amor romántico con su media naranja y su príncipe azul y no quiere "perder el tiempo", cuando no es, no quiero decir natural, pero sí fluído. Eso quizá lleve más de una "cita" (detesto esa palabra).. o no, ni en mil salidas. pero creo que la cuestión es que no estamos dispuestos a comprobarlo, queremos saber de antemano todo.. prefiero conocer a alguien en un ámbito más cercano al día a día.. y que la salida o cita sea una consecuencia de la relación y no un medio.. ir a la plaza a la tarde a tomar mates, es una cita? creo que para la mayoría no califica como una, pero no me importa, prefiero eso más descontracturado que un alto plan para empezar a verse. Mi comentario es anónimo porque no creo haber dicho nada tan interesante como para que sepas quién soy. Te felicito por el blog!

Flor Nieto dijo...

Tu comentario anónimo es muy cierto, real e interesante, gracias. En mi caso, stalkeaba a los chicos de Tinder antes de salir para comprobar que fueran perfiles reales, siempre las salidas fueron en lugares públicos pero una medida más no hace daño. Cuando lo comprobaba no stalkeaba más, excepto en un caso concreto que dudaba de uno y mediante una breve investigación -lo ocultaba muy bien- me enteré de que tenía novia. En ese caso sirvió. No suelo stalkear porque está bueno que el pasado permanezca en el pasado -todos tenemos uno- y no tiene mucho sentido, pero en los primeros dos casos justifico un poco. A veces.
Creo que mis "citas" favoritas -a mí tampoco me gusta esa palabra aunque la usaba bastante- dependen de la persona, pero siempre fueron las más simples y espontáneas. Tomar birra, ver alguna banda, ir al cine o caminar. Aguante cuando todo simplemente pasa y vemos qué hacer después jaja beso y muchas gracias!