5 cosas que aprendí trabajando


Crecí contemplando el trabajo como una forma de transformación y superación tanto personal como colectiva. Como algo que excede un tiempo y un horario de oficina, como una forma de vida -pero también como la venta de tiempo y esfuerzo a cambio de papelitos que sirven para pagar los costos mensuales de la existencia y alguna gilada más, porque a alguien se le ocurrió que así fuera-. Como conté varias veces, empecé a trabajar a los 17 años -en desfiles y promociones para comprarme el ampli del bajo, mientras estudiaba- y desde ese momento hasta el día de hoy aprendí cosas que quiero compartir en esta forrada de 1° de mayo que cayó domingo.

La vida no es eso que pasa cuando salís de la oficina
No todos hacen lo que les gusta, claro está, pero tomar la salida de la oficina como el momento en el que realmente empieza el día es como no vivir por años -el tiempo se acumula y cuenta-. Lo mismo con esperar con ansias el fin de semana. A menos que no puedas y no quieras buscar otra cosa, hay detalles, momentos, instancias súper disfrutables más allá del trabajo en sí. En los peores días, es buen ejercicio intentar mirar distinto. Sería hipócrita decir: "Si no te gusta tu trabajo, renunciá" porque no siempre se puede, pero verlo de otra manera lo mejora y transforma en algo diferente. Hace un par de años trabajé en una escuela de fotografía publicitaria en Capital, hacía parte de recepcionista-administrativa y no era ni es lo mio. En el camino a la oficina, leía libros -uno de 700 páginas me duraba 6 viajes en tren-, escuchaba muchísimos discos al llegar y mis compañeros y jefes eran gente genial de la que aprendí mucho. El trabajo en sí me aburría, pero el resto me mantenía motivada, contenta y mejorando todo el tiempo. No duró mucho, renuncié porque no llegaba con el posgrado, pero aproveché la experiencia para aprender cosas que hoy me sirven.

Agradecer, ningún logro es realmente individual
Siempre pienso que uno puede trabajar muchísimo, esforzarse a más no poder e inclusive tener talento, pero si nadie te da una oportunidad es probable que no llegues ni a la vereda. Claro que el éxito de uno depende de lo que uno haga con eso, pero creo que ningún logro es realmente individual. Siempre contamos con familiares, jefes, emprendedores, amigos, conocidos, compañeros, gente que nos ayuda porque ve algo en nosotros. ¿Que si uno tiene que andar diciendo gracias todo el tiempo? No, con responder con esfuerzo, responsabilidad, compromiso y consideración alcanza.

Saber cuando dar todo y cuando, simplemente, hacerlo bien
Suena feo, suena feísimo. A simple vista inclusive mediocre pero fue una gran lección que aprendí. Hay cosas que llevan más y cosas que menos esfuerzo. Intentar que todo el tiempo todo sea una obra maestra no sólo es frustrante sino que pocas veces es recíproco y valorado. Por supuesto que uno debe hacer la diferencia, siempre hay que hacer las cosas bien, pero dar todo a un cliente o a un jefe que tarda en pagarte, que te paga poco o que directamente no te paga, que no valora tu esfuerzo o no te hace sentir valorada, ni te ofrece oportunidades concretas, no es justo. Si das todo y no recibís nada -o menos de lo que te corresponde- terminás desgastado, quemado y algún día te salta la térmica y terminás mandando todo a la mierda. Saber en qué darlo todo y en qué dosificar es algo que se adquiere. Personalmente, manejo mis prioridades laborales según si se me paga a tiempo, si se me valora y las posibilidades de crecimiento - a veces en proyectos nuevos, la primera tarda un poco, pero las dos últimas son fundamentales-.

Tomarte tu trabajo en serio y dejar que te altere no es lo mismo
A menos que realmente esté desbordada, el trabajo no me estresa. Intento tenerlo todo bajo control en mi agenda, anotar lo que tengo que hacer y terminarlo. Organizo mi día el día anterior y voy uno a la vez. Si tengo un mal día pienso que es sólo eso, un mal día. Lo único que me preocupa del trabajo es cuando no lo tengo -cosa que hoy por suerte no pasa pero a principio de año estuvo heavy-. Lo mismo con altercados laborales, las diferencias son inevitables pero es importante ser respetuoso y amable siempre, pero sobre todo no tomarlo personal. Una discusión no transforma a una persona en un archienemigo, es sólo una discusión. Las cosas son como las percibimos y un malentendido puede ser resuelto para que no vuelva a suceder u olvidado en  quince minutos. Tomarse el trabajo en serio y dejar que te afecte negativamente no es lo mismo. Casi siempre, cuando me molesta algo me pregunto si me lastima a mí o lastima mi ego. En la primera opción, busco solucionarlo. En la segunda, no le presto más atención. La mirada desde el ego no es algo bueno para fomentar, ni en el ámbito profesional ni personal.

Mejorar como medio y fin
Hace 6 años que trabajo de lo que me gusta, en comunicación y contenido -este último en su mayoría es periodismo, pero no siempre- y desde un principio busco mejorar día a día. Porque sí, porque no me sale otra cosa, no me quiero aburrir ni quedarme haciendo lo mismo de la misma manera. Tenía el error de compararme con otras personas, después me di cuenta de que cada uno es diferente, cada cual tiene su proceso. Lo mejor que puedo hacer es intentar superarme día a día, corregir mis errores y potenciar mis aciertos en todos los ámbitos, no sólo el laboral. Siempre voy a querer ser mejor profesional, mejor persona, mejor amiga, mejor pariente, mejor novia. No siempre se puede todo pero siempre se puede intentar. Todos los días se puede aprender algo y reconocerlo es no vivir en piloto automático, o sea, vivir de verdad.

Aprendí muchas cosas más, pero otro día les cuento porque limpié y lavé ropa todo el día -glamour-, estoy escribiendo hace una hora y después de todo, todavía es 1° de mayo y debería no hacer nada por un rato :) ¡Feliz día a todos!

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encantó! En mi caso, estudio lo que me gusta, y elegí para el resto de mi vida, puede ser que algún día no sea bueno o te toque cursar una materia con algún profe plomo, pero el día sigue y hay que ponerle luz! Leí todos tus post y me encantó tu forma de escribir y como sos, me siento muy Identificada, soy también del sur y estoy estudiando aca en la plata, espero que sigas escribiendo de diversos temas que me super atrapan.Un beso grande genial!

Flor Nieto dijo...

Muchas gracias divinísima! Por leer y por tan lindo comentario, me alegra que te haya gustado, seguiré con estos posts entonces :) Totalmente, es así, dentro de lo que nos gusta también hay cosas que no, o días en los que todo parece costar más, lo importante es seguir y no desanimarnos. Después, uno ve los resultados. Éxitos con la facu y nos leemos!Besote!