Escribir sobre bandas de Patagonia


"Hey, vos tocás el bajo ¿Nos querés escribir sobre música?" me dijo Franco Ruarte, director de Noche Polar. Estaba en el último año de la facultad, sabía que la comunicación era lo mío pero no muy bien qué parte. Tampoco me gustaba identificarme como periodista. Siempre que podía lo negaba. Tenía miedo de convertirme en esos de los que tanto hablaban y hablan: músicos que no pueden tocar, se escudan en el papel y escriben pestes de otros músicos. Después entendí que no era así, que no tenía por qué ser así. Por supuesto que hay bandas que gustan y otras que no, yo por lo menos opto por no escribir si no tengo nada lindo para decir. Hay una frase muy famosa: "Periodismo es publicar algo que alguien no quiere que publiques, todo lo demás es relaciones públicas". Pero dudo que se refiera a ensañarse con alguien que se toma el bondi con la viola a la sala de ensayo, después de un largo día, y junta plata todos los meses para pagarla. Lo avalé recién en el posgrado, justamente, en Periodismo Cultural. Y lo amé cuando Mariana Enriquez dijo: "Florencia Nieto, periodista y rockera. Bien" en la primera clase del Taller de Redacción: Críticas, Reseñas y Comentarios. En Noche Polar también conocí a Jimena Mascaró, gran editora y escritora, que me ayudó a encontrar mi voz y mejorar. Y todavía. Es un trabajo que nunca termina.
Más allá de todo el preludio, quiero decir que escribir sobre bandas de Patagonia es una de las mejores cosas que me pasaron en la vida. Prácticamente no recuerdo cómo era existir sin sentarme una vez -o más, porque ya no solo es regional- a elegir una banda y después escucharla una, otra y otra vez. A veces mientras camino, en el colectivo, en la oficina, acostada y tapada hasta la nariz. Con un té rojo con vainilla, con una cerveza o una medida de whisky en la taza de Batman. Empecé a hacerlo en la edición 31 y ya vamos por las 100 -101 de hecho porque ya terminé la de agosto y estoy por empezar la de septiembre-. En el informe de este mes pueden leer algo al respecto, pero se viene algo más grande, algo que por mucho tiempo soñé. La música es un tesoro, lo que se hace en la región vale muchísimo y estoy orgullosa de eso. Una reseña no le cambia la vida a nadie, pero puede llevar a cosas más grandes y aportar en lo que puedo me hace realmente feliz. Vayan a ver bandas independientes, en Patagonia, en La Plata, en Buenos Aires, donde sea. Quizás lo sientan más, quizás el mensaje les llegue más que lo que pasan en la radio, quizás sea lo que necesitan para despabilarse y darse cuenta de que todos haciendo un poquito podemos hacer mucho. 

No hay comentarios: