Un día a la vez

No quiero vivir para los fines de semana ni para los días de semana. No quiero vivir pensando en el pasado, en el presente ni en el futuro. Quiero estar en el ahora consciente del ayer y trabajando para mañana. No quiero vivir exclusivamente para nada, quiero el equilibrio del todo. Un día a la vez, con todo lo que eso significa.

Terminar el libro de Bob. Y que te spoileen que ni siquiera es el mejor, que hay que leer Crónicas. Lo tengo visto en el estante de Yenny y en cualquier momento lo voy a buscar.  
Llegar a casa y andar en jogging. Por lo general la remera no va así, pero quise presumir casi ni se ven mis cicatrices de la operación. El aceite de rosa mosqueta hace -casi- milagros. 
Subir estas fotos del verano a Instagram cuando en realidad estás desgrabando en pijama y a punto de cenar Maruchan frente a la compu. 
Leer y dormir en aeropuertos. Los bancos de aeroparque son bastante cómodos. Y aunque David Lagercrantz no es Stieg Larsson necesito saber en qué anda Lisbeth Salander. 
Sacar fotos, guardar el celular, guardarlo lejos. 

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